lunes, 21 de febrero de 2011

El Cigarrillo Electrónico como alternativa al tabaco

Extracto del informe de Tobacco Harm Reduction «The 2010 Yearbook»
Fuente original: http://www.tobaccoharmreduction.org/thr2010yearbook.htm

Agradecimientos: Intellicig España, el mejor cigarrillo electrónico

Probablemente el suceso más remarcable de este año ha sido la aparición y expansión de los cigarrillos electrónicos, también conocidos como e-cigarrillos o vaporizadores personales. Millones de palabras se han escrito sobre este dispositivo durante estos dos años, y es dificil encontrar algo que sirva como manual y recuento de los acontecimientos recientes. Es por eso por lo que hemos decidido crear este análisis para llenar el vacío existente.

Los cigarrillos electrónicos como alternativa al tabaco
La eterna cuestión polémica es si los cigarrillos electrónicos sirven o no para dejar de fumar. La «Electronic Cigarrete Association (2009)» pide a sus miembros que no hagan ninguna referencia al cigarrillo como método para dejar de fumar, la salud o la seguridad, aunque ellos mismos hacen referencia a lo seguros y saludables que son. Para ser justos, debemos tener en cuenta la explosión de pequeños negocios que hacen propaganda sobre hechos que luego no pueden demostrar. En lenguaje coloquial podemos decir que un dispositivo sirve para dejar de fumar si, por ejemplo, una persona la consigue. Pero, legalmente, en muchas jurisprudencias esta afirmación requiere de una serie de pruebas que necesitan años para realizarse. Parece ser que si los cigarrillos electrónicos son efectivos para dejar de fumar, la mejor forma de que subsistan en el mercado, y para que sean utilizadas como métodos efectivos para dejar de fumar, es ser promocionados y vendidos como simples dispositivos recreativos.
En general, los cigarrillos electrónicos son más seguros para los fumadores y para los no fumadores, y los fumadores lo encuentran como un sustituto satisfactorio. Para los que no están familiarizados con el debate, los argumentos básicos a favor de la venta y promoción del cigarrillo electrónico como alternativa son:

1.- Un forma más segura de obtener la nicotina
Murray Laugesen de Nueva Zelanda ha realizado un número considerable de pruebas y considera que el e-cigarrillo es de «100 a 1000 veces más seguro que el cigarrillo de tabaco» (Laugesen 2009). Aunque muchos de nosotros estimamos que sólo la nicotina puede ser 1/100 tan mala como el tabaco, el 1/1000 tampoco tiene ninguna razón para ser cuestionado. La pruebas realizadas con varias versiones de los líquidos que contienen los e-cigarrillos tampoco indican la presencia de ninguna sustancia perjudicial (Alliance 2009, Laugesen 2008, Lerut 2007, Valence & Ellicott 2008). El único estudio presentado que reclama que los líquidos son peligrosos, el estudio de la FDA, realmente no muestra nada esto y han sido muiy criticados por expertos en el campo (Kiklas 2009). Hasta la fecha no se han encontrado reacciones adversas significativas.

2.- Los fumadores encuentra el producto atractivo y estan cambiando
Aunque es un buen dato es dificil encontralo (aunque existe una publicación: Bullen et al. 2010 or see Heavner el al. 2010 en este libro) , un amplio número de usuarios en foros sobre e-cigarrillos, testimonios de usuarios y cartas en respuesta a articulos de prensa (por ejemplo Godshall’s 2010, investigación periodística en este libro), indica que los usuarios se identifican casi exclusivamente como fumadores. A pesar que la mayor parte de e-fumadores han tenido una historia de intentos fallidos para dejar de fumar, la mayoría dicen haber logrado dejar de fumar totalmente con los cigarrillos electrónicos (Care2 2010, Heavner et al 2010).

3.- No hay fumadores pasivos, ni humo, ni incendios
Muchos no fumadores y fumadores son conocedores de los efectos de los fumadores pasivos u otros efectos secundarios como incendios involuntarios u olores. Los cigarrillos electrónicos no pueden provocarlos.

4.- Son más baratos a largo plazo
Aunque incialmente parecen más caros, los cartuchos de recarga son mucho más baratos que el tabaco y en unas cuantas semanas, vapear es mucho más barato que fumar en cualquier país con impuestos sobre el tabaco.

5.- Reducirá el mercado negro del tabaco
Por ejemplo, en Canadá los impuesto sobre el tabaco son tan altos que casi la mitad de los cigarrillos son vendidos en el mercado negro. En Finlandia se ha lanzado recientemente un plan para prohibir totalmente el tabaco (Henley 2010). Pocas naciones han sido tan agresivas, pero la mayoría han introducido regulaciones para limitar la disponibilidad del tabaco y aumentar su precio. El mercado negro florece en estas situaciones. Los cigarrillos electrónicos pueden reducir la necesidad de abastecerse en el mercado negro. Desde luego cuando los e-cigarrillos son prohibidos (o se les aplican unos altos impuestos), el mercado negro de estos también florecerá, aunque el beneficio para las asociaciones criminales será más reducido ya que los usuarios de los e-cigarrillos puede comprar los líquidos (incluso legalmente) o fabricarlos ellos mismos.


Ataques a los cigarrillos electrónicos
1.- Sin control de calidad ni regulación
La principal preocupación es la falta de controles de calidad en el proceso de fabricación del producto. La facilidad de producción y la notable falta de regulación efectiva en China puede significar que muchos fabricantes, sin una supervisión seria, fabricando productos que pueden entregar agentes químicos al cuerpo. El controvertido estudio de la FDA (Westenberger 2009) ha puesto sobre la mesa la evidencia del problema del control de calidad, aunque nada que resulte perjudicial. Varias compañías han realizado estudios independientes, y estos han demostrado la pureza de sus productos, pero una mala actuación o un lote defectuoso puede fácilmente resultar peligroso y llegar a los consumidores sin que nadie se de cuenta. Asociaciones de comerciantes y grupos de consumidores han realizado algún intento para comprobar la calidad, pero no pueden sustituir efectivamente la supervisión del gobierno. Desafortunadamente, uno de los inconvenientes de prohibir un producto es que entonces es imposible regularlo, es decir los gobiernos que los han prohibido han abdicado su responsabilidad de regularlos.

2.- Falta de epidemiología
Aunque no hay ninguna razón para creer que los e-cigarrillos puedan causar más daño que el que puede causar la nicotina, existe una incertidumbre sobre los efectos a largo plazo de la inhalación de Glicol de Propileno. Es una sustancia muy conocida y han sido estudiado sus efectos en una exposición alta de corta duración (en un caso se consideró segura para pacientes trasplantados de pulmón, Wang et al 2007) y en este caso no se encontró nada por lo que preocuparse aunque no hay datos sobre los efectos en la población a largo plazo.

3.- Manejo peligroso
Otra de las razones son el peligro de manipular los líquidos que contienen nicotina. Aunque la mayoría de la gente compra cartuchos de recarga para sus e-cigarrillos, algunos otros prefieren adquirir los e-líquidos (líquidos preparados para recargas) o nicotina líquida y el resto de ingredientes químicos necesarios para crear sus propios e-líquidos. Aunque el e-líquido es lo suficientemente débil para producir un pequeño daño (puede ser peligroso si lo ingiere un niño)  es posible obtener un dosis peligrosa por absorción a través de la piel. La nicotina pura es muy peligrosa y (a diferencia de cualquier producto con nicotina actual) presenta riesgo de una sobredosis fatal, incluso por contacto cutáneo.
Otros argumentos contra los cigarrillos electrónicos, como siempre, carecen de cualquier fundamento.

4.- Es tan peligroso como el tabaco, incluso para los fumadores pasivos
Representantes de organizaciones de salud y algunos políticos han argumentado que los cigarrillos electrónicos son tan peligrosos como el tabaco tanto para fumadores como para no fumadores a su alrededor. No hay mucha elaboración en este argumento y es difícil en que se basan para realizar esta afirmación. La cantidad de nicotina que se expulsa al aire es ínfima y el glicol de propileno es mucho menor que el que se puede producir en la simulación de niebla en un pub o en un teatro. Ya que en el vapor no hay nada más, simplemente no hay fumadores pasivos.

5.- Es adictivo, una puerta de entrada al tabaco, fomenta el uso dual,  y socava los espacios sin humo
Estos son los argumentos principales contra cualquier producto que reduzca los daños del tabaco (aunque, curiosamente, rara vez mencionados para los productos farmacéuticos). Si se supone que el termino adictivo se refiere a la nicotina del tabaco la mejor respuesta es «¿Y qué?» ¿Qué problema hay en ser adicto a una actividad de bajo riesgo? Más aún, si alguien va a ser adicto a la nicotina, es mejor que use un dispositivo de bajo riesgo.
También existe la idea de que alguien que nunca pensó en fumar sea atraído por la idea de fumar seguro con los e-cigarrillos y después, por alguna razón, empezar a fumar tabaco. Es un supuesto que carece de base, no sólo porque no existe ninguna evidencia de que los no fumadores muestren algún interés por los cigarrillos electrónicos. Se supone que un no fumador empieza a usar los e-cigarrillos de bajo riesgo y luego pierde la motivación y se pasa al tabaco, no tiene sentido. También significa que un no fumador que usa los cigarrillos electrónicos con pocas restricciones públicas a su uso va a cambiar a fumar tabaco cuando todo el mundo sabe lo peligroso que es.
Otros mantienen la creencia que los fumadores no dejarán de fumar y sólo utilizaran el cigarrillo electrónico en lugares o circunstancias en los que este prohibido fumar. En otras palabras, este producto extenderá el uso de la nicotina y romperá las barreras impuestas en contra. Esto es posiblemente cierto, aunque no hay ninguna evidencia de que esto este sucediendo realmente. En cualquier caso, solo podemos objetar que si el único objetivo de los sitios libres de humo es hacer más infelices a los fumadores, esta es una ética muy dudosa que ya hemos tratamos en este libro.
Otra objeción es que este producto minará el progreso hacia una sociedad libre de tabaco, humo y nicotina, que algunos activistas tienen claro que es lo que quieren, aunque actualmente no tienen un amplio soporte por el resto de la sociedad. Hay la sensación de que si la gente puede usar los cigarrillos electrónicos en áreas de no fumadores es una forma de invalidar las restricciones. Este argumento también ha sido utilizado en contra del tabaco sin humo pero no se ha actuado en contra de los productos farmacéuticos.
Otros dicen que la semejanza entre los e-cigarrillos y los cigarrillos puede confundir a los consumidores y pensar que esta permitido fumar en áreas que no esta permitido.
Prohibir algo basándose en la semejanza o no al objeto de la prohibición no puede considerarse legítimo (Bergen 2009).

6.- Atractivo para los jóvenes
Parece ser que se ignora el atractivo que posee el fumar tabaco comparado al de succionar de un dispositivo extraño que no parece muy audaz, fuerte o sexy. Se ha argumentado que la lista de sabores disponible para los e-cigarrillos la hace muy atractiva a los jóvenes. Algunas asociaciones de e-cigarrillos se han anticipado y son muy estrictas en la no venta a menores y han reducido los sabores para evitarlo.

En conclusión
Muchos fumadores han encontrado esta alternativa casi carente de riesgos para la salud como la más satisfactoria de las disponibles actualmente. Al mimetizar la esencia del acto de fumar es un cambio bienvenido después de intentos fallidos de pasar la abstinencia de nicotina, o para los que lo dejan con éxito pero no están satisfechos. Supera la falta de éxito de los productos farmacéuticos con nicotina que no están optimizados para un uso prolongado, incluso no funcionan bien en la transición a la abstinencia (Chapman & MacKenzie 2010).
Como cualquier otra alternativa al tabaco que existe fuera de las instituciones dominantes y que no se centran en purificar el producto completamente, los e-cigarrillos se enfrentan a un gran desafío. Todas las instituciones con poder involucradas en la política del tabaco (agencia gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, empresas competidoras) parece que se oponen a su existencia, dejando de lado los beneficios que pueden ofrecer a la salud pública. El e-cigarrillo parece que molesta mucho a los extremistas anti-tabaco, que han tenido bastante éxito en demonizar y engañar a la gente sobre la nicotina, incluso más que en el caso de otros productos por vía oral. Presumiblemente tienen miedo de que estos productos limpios y modernos que promueven el aprendizaje es una amenaza a su propaganda. Tienden a hacer que el consumo de nicotina sea menos «moral» o que tenga menos «valores» los que desean hacerlo, y se convierte en una decisión de consumo razonada para adultos. Como siempre, a diferencia de los productos sin humo, el cigarrillo electrónico puede tener más restricciones físicas aunque sea un producto de bajo riesgo enmarcado en la Reducción de Daños del Tabaco.



Conclusión final, mi opinión
El texto anterior es una traducción, lo más fideligna posible de lo que expertos en el campo de la Reducción de los Daños del Tabaco opinan sobre el cigarrillo electrónico. A continuación expongo mi conclusión y opinión personal.

El cigarrillo electrónico se sitúa en una posición realmente desventajosa desde el principio, ya que su inventor no es una multinacional americana sino una empresa china. La motivación del inventor fue ver morir de cáncer de pulmón a su padre, partiendo de esta base no entiendo como hay gente que desconfía aún de la buena fe de los cigarrillos electrónicos.

Por otra parte el cigarrillo electrónico tiene muchos frentes de batalla: las tabacaleras, la farmacéuticas y los activistas antitabaco. Ni decir cabe el poder que, todos sabemos, que tienen estos grupos de presión en gobiernos y entidades reguladoras. Esto no debe tomarse como un dato negativo, ya que si el cigarillo electrónico no funcionará bien y no fuera realmente efectivo ¿para qué preocuparse?. La oposición encontrada es simplemente una demostración más de que el cigarrillo electrónico es realmente una alternativa al tabaco tradicional.
Incluso una organización como la FDA ha intentado sin éxito, de momento, paralizar la comercialización del cigarrillo electrónico en Estados Unidos.
Fuente: http://www.vapeadores.com/2010/12/segunda-victoria-para-los-vapeadores-en-estados-unidos/

Los activistas antitabaco no quieren que sus logros, como los espacios sin humo, se vean socavados por este producto. Su lucha es muy loable y el esfuerzo que han realizado es digno de admiración, gracias a ellos la gente es realmente consciente de lo peligroso que es fumar. Mi modesta opinión es que los antitabaco deberían ver al cigarrillo electrónico como un aliado más en su lucha contra el tabaco, muchos fumadores han conseguido reemplazar totalmente el tabaco por el cigarrillo electrónico con el consiguiente beneficio para su salud y la salud de la gente que los rodea.

Muchos critican que los cigarrillos electrónicos contienen nicotina, ¿y los parches de nicotina? ¿y los chicles de nicotina?, actualmente está aceptado que la nicotina, en pequeñas dosis, no representa un problema  para la salud. El mayor riesgo del tabaco esta en el resto de sus componentes no en la nicotina. Ninguna droga, por su efecto adictivo, es buena, eso es indiscutible, pero como ya se comentó ¿qué problema hay en ser adicto a una actividad de bajo riesgo?. El café que casi todos nos tomamos por la mañana también posee cafeína y a casi todos nos hace sentir bien ¿no es una droga? ¿no es adictivo? ¿es peligroso? Respóndase ustedes mismos.

Por lo que debemos luchar todos, consumidores y fabricantes, es para que el cigarrillo electrónico esté regulado. Ya hay noticias que para el 2012 la UE plantea la regulación de los cigarrillos electrónicos, esperemos que nuestros representantes sean conscientes y actúen por el bien de todos los ciudadanos.

Los datos aportados en esta monografía pretenden dar luz y acabar con la natural ignorancia de un producto relativamente nuevo basándonos en datos reales y estudios independientes.